miércoles, enero 19, 2005
Compras.
Hoy he ido de compras. Me he gastado un pastón, 400 Euros. Eso si, creo que ha sido la mejor inversión en ropa que he realizado en los últimos años. Con ese “escaso” capital, he comprado:
4 Bañadores-bermudas que puedo utilizar fuera de la playa.
3 Pantalones cortos, uno de ellos tejano.
2 Pantalones Largos, uno de ellos tejano.
3 Camisetas 100% algodón, diseño surfista.
1 Cartera.
Unas gafas de sol de gama Alta de cojones (eso espero, por el precio).
Total, siendo toda la ropa de marca conocida (aquí en Brasil únicamente, la mitad) y de calidad alta (comprobado), creo que ha sido una buena compra. Si excluimos las gafas (la mitad del presupuesto) y comparamos precios con Zara, siendo Zara calidad inferior (podréis comprobarlo) la ropa ha salido un 25% más barata. Barato y de calidad superior... increíble que yo haya logrado algo así. Todo hay que decirlo, me guió Marina.
Bueno, pero no os voy a hablar únicamente de mis compras ni de mi poder adquisitivo. Os voy a hablar del poder adquisitivo que tienen los habitantes del lugar.
Un lugareño cualquiera, tal vez cualquiera no, presidentes y directivos de empresa aparte, decide que su televisor en blanco y negro no muestra correctamente el césped en los partidos de la seleção brasileira de futebol. Va al centro comercial más cercano, o al carrefour un poco más lejos, y mira distintos modelos. Al final se decide por uno de 33’ que cuesta 1100 R$, unos 300 Euros, pero no puede comprarlo de golpe, el sueldo medio es de unos 750R$. Decide parcelar sus compras, ir pagando cada mes un poco. Las tiendas tienen su propio sistema de financiación a 3 o 6 meses para pagar un producto sin intereses.
Un pequeño inciso. Las formas de pago en Brasil con tarjeta (que yo conozca) son 4.
Pago a vista: Todo de golpe.
Pago parcelado: Pagar mensualidades exactas durante los meses convenidos.
Crédito a vista: La tienda recibe la pasta de golpe y tu pagas los intereses al banco.
Crédito parcelado: La ostia de rebuscado. Pagas mensualmente a la tienda con tu crédito que genera intereses a pagar al banco.
Evidentemente existe al pago al contado y el muy extendido (más que las tarjetas) pago en cheques.
Pero volvamos a la historia del lugareño. Toda ella normal hasta el punto donde la dejamos. El hombre, aparte de gustarle ver los partidos de fútbol por la TV le gusta practicarlo. Sus deportivas, pero, se han quedado viejas. Decide ir a comprarse unas a la zapatería más cercana. Ve el último modelo de Nike, 389 R$, le gustan pero decide que son muy caras. Va mirando precios, las más baratas cuestan 190R$, de marca desconocida. Decide que tiene que parcelar su compra.
Y es que en un país donde el sueldo medio es de 750R$, donde muchísimos, de los 180 millones de personas que son, no llegan a eso, uno no puede gastarse 190R$ en unas zapatillas Nike, Reebok, Fila... Pero es que unas deportivas sencillas no bajan de 75R$, deportivas muy sencillas y de marca local. Uno no puede comprar sin parcelar. Y es que lo parcelan TODO. No solamente productos caros como joyería, electrodomésticos o similares, lo parcelan TODO.
Zapatos, pantalones, camisas o camisetas. Todo es parcelable. En todas las etiquetas te ponen el precio del producto en pequeño y luego en grande aparece un numero (suelen ser 3, 5, 6 u 8) seguido de una x con el valor que se ha de pagar cada mes. Y no me estoy refiriendo a grandes superficies con muchas sucursales como El Corte Inglés o la FNAC. Me estoy refiriendo a pequeñas tiendas de dos empleados que gestionan ellos mismos, con ayuda del banco de turno, las fragmentaciones a la hora de pagar.
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